VÍA DEL PARTO: VAGINAL O CESÁREA
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Alicia Guntiñas Castillo
Médico Especialista en Ginecología y Obstetricia. Miembro de
Ecografista nivel 3. Miembro de
Cirugía Ginecológica General y Endoscópica (Laparoscopia e Histeroscopia).
Técnicas de Reproducción Asistida: IAC, FIV, ICSI, … Socio de ANACER
Consulta: Instituto de Ginecología y Medicina de
Cirugía: Clínica Cemtro (1º Cirujano), Ruber Internacional (2º Cirujano. Ayudante del Dr. Ordás)
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VERSIÓN PARA PACIENTES Y ESTUDIANTES
Vía del parto
Siempre que sea posible la vía del parto será, por supuesto, la vaginal.
El parto consta de tres periodos:
1.- Periodo de dilatación: Transcurre desde que se inicia el parto hasta la dilatación completa (
2.- Periodo expulsivo: Va desde la dilatación completa hasta la expulsión fetal.
Este periodo dura entre 10 minutos y 1 hora.
Transcurre habitualmente en el paritorio.
Deberás realizar pujos para ayudar en el descenso de la cabeza fetal. Mantenemos la monitorización prácticamente hasta el último momento.
Cuando está a punto de salir la cabeza se valora si el periné es elástico y es posible no realizar episiotomía (el famoso “corte”) o hay que realizarla para evitar un desgarro (que se sutura peor y puede afectar a estructuras no deseadas). En el primer parto es muy frecuente tener que realizar episiotomía.
En algunos casos, habrá que ayudar a la “cabecita” a salir mediante la utilización de fórceps o similar. Esto no os debe preocupar en absoluto, puesto que un fórceps correctamente aplicado es mucho menos lesivo que un expulsivo prolongado.
3.- Posteriormente ocurre el alumbramiento o expulsión de la placenta, prácticamente a continuación de la salida del feto o en el transcurso, como máximo, de media hora. En ocasiones la placenta se encuentra muy adherida y es preciso su extracción manual, desprendiéndola con la mano de la pared uterina. Todas estas maniobras se realizan bajo anestesia, epidural si se ha puesto en la dilatación, o sedación si no hay anestesia previa.
¿Cuándo está indicada la cesárea?
Existen algunas indicaciones en las que la vía elegida será la cesárea, cada vez más frecuentes:
1.- Desproporción pélvico-cefálica, cuando tras un expulsivo prolongado la cabeza fetal no consigue descender a un plano en el que se pueda realizar un fórceps con plenas garantías.
2.- Dilatación estacionada, cuando tras varias horas de parto, con contracciones regulares e intensas la dilatación no evoluciona.
3.- Sospecha de riesgo de pérdida del bienestar fetal, cuando durante la dilatación o el expulsivo el monitor fetal indica que el feto no reacciona adecuadamente a las contracciones, o se produce una bradicardia mantenida que de no recuperarse podría afectar al feto.
4.- Dos o más cesáreas anteriores.
5.- Una cesárea anterior y algún otro factor de riesgo, como gestación gemelar, embarazo prolongado y cuello desfavorable, dilatación o expulsivo prolongados.
6.- Miomectomía previa con apertura de cavidad.
7.- Presentación podálica. Indicación de aparición reciente.
8.- Situación fetal en transversa.
9.- Otras menos frecuentes, como presencia de alguna lesión que imposibilite a la paciente para realizar los pujos.
¿Cómo se hace?
La incisión cutánea que se suele realizar es la de Pfannenstiel, incisión transversa a la altura del vello púbico. En algunas situaciones se puede realizar una incisión longitudinal, si hay una cicatriz previa en ese sentido, en algunos casos de urgencia en función de la experiencia de cada ginecólogo.
Se realizará con anestesia epidural en caso de que se haya puesto durante la dilatación, o anestesia raquídea (también regional) cuando es una cesárea programada. En contadas ocasiones se hará con anestesia general: en casos de extrema urgencia, fracaso de anestesia regional o contraindicación para la anestesia regional.
