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Alicia Guntiñas Castillo

Médico Especialista en Ginecología y Obstetricia. Miembro de la SEGO.

Ecografista nivel 3. Miembro de la SESEGO

Cirugía Ginecológica General y Endoscópica (Laparoscopia e Histeroscopia).

Técnicas de Reproducción Asistida: IAC, FIV, ICSI, … Socio de ANACER

Consulta: Instituto de Ginecología y Medicina de la Reproducción (Ordás y Palomo)

Cirugía: Clínica Cemtro (1º Cirujano), Ruber Internacional (2º Cirujano. Ayudante del Dr. Ordás)



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VERSIÓN PARA PACIENTES

Última revisión: 16 de Junio de 2008

La primera consulta del embarazo debe hacerse lo más precozmente posible, en el curso de las primeras 12 semanas.
El embarazo consta de 40 semanas o 10 meses lunares. Empezamos a contar desde la fecha de la última regla. En mujeres con ciclos irregulares o que desconozcan la fecha de su última regla, la datación del embarazo se realiza en función de la medida del embrión en la ecografía de la semana 12.
En la primera consulta realizamos una historia general y ginecológica, una citología (en caso de que haya pasado más de 1 año desde la última) y una ecografía (probablemente transvaginal en las primeras semanas de embarazo).


Cuando se objetiva latido cardiaco os pesamos y tomamos la tensión y hacemos la primera analítica del embarazo. En esta primera analítica determinamos hemograma, coagulación y bioquímica general, grupo sanguíneo y Rh (en las pacientes Rh negativo haremos un test de Coombs para descartar isoinmunización Rh), serologías ( Hepatitis B y C. HIV, Sífilis, Toxoplasmosis, Rubéola y Varicela), y analítica de orina.
La periodicidad de las revisiones depende de cada caso concreto. Una vez al mes, cuando todo está bien, o una vez por semana o cada quince días si hay antecedentes de aborto, amenaza de aborto o cualquier otro problema.
En la semana 10 pedimos la analítica del índice de riesgo, se miden la PAPP-A y la B-HCG. En la semana 12-13 realizamos una ecografía en la que valoramos distintos marcadores ecográficos de cromosomopatía; fundamentalmente la translucencia nucal (TN) . Con la medida del embrión (CRL) y la TN llamamos al laboratorio para que nos calculen el índice de riesgo combinado, entre los análisis de la semana 10 y la eco de la 12. Esto nos dará una probabilidad estadística de tener un niño con S. Down. Si el riesgo es inferior a 1/1000 (por ejemplo 1 de cada 1100) os recomendaremos que no os hagáis la amniocentesis, si el riesgo es superior a 1/100 (por ejemplo 1 de cada 90) os recomendaremos hacer la amniocentesis. Si el riesgo es intermedio, dependerá de si hay algún otro marcador ecográfico alterado. Todo esto teniendo en cuenta que, cualquier marcador ecográfico o analítico de cromosomopatía solo nos dice que está aumentada la probabilidad de tener un niño con una alteración (no que la tenga). Sólo las pruebas genéticas son diagnósticas; es decir, totalmente fiables.

Actualmente el índice de riesgo del segundo trimestre no lo utilizamos (salvo contadas excepciones) por la baja sensibilidad y la alta tasa de falsos positivos y negativos que tiene.


En el segundo trimestre del embarazo, realizamos la ecografía de las 20 semanas. Es la ecografía morfológica, en la que vemos más detenidamente cada uno de los órganos (estructuras cerebrales, corazón, estómago, riñones, esqueleto, etc). Es importante hacerla antes de la semana 22, porque es el límite legal para interrumpir el embarazo en caso de existir alguna alteración grave. Después de la semana 22 puede detectarse alguna pequeña alteración no vista previamente, puesto que durante la maduración de los órganos pueden aparecer malformaciones, tumores o deformaciones que no existían, o no se veían previamente. En este caso, no se podrá interrumpir el embarazo y habrá que pensar en su posible corrección después del nacimiento.
En la semana 24 hacemos el test de O´Sullivan: Es una analítica de sangre en la que determinamos el valor de glucosa en sangre en ayunas y a la hora de haber ingerido 50 gramos de glucosa. Nos informa del riesgo que tiene una mujer de ser diabética en el embarazo. Cuando el valor de glucosa en sangre a la hora es mayor o igual a 140 g/dl, consideramos el test positivo y habrá que hacer una Sobrecarga Oral de Glucosa, administrando 100 gramos de glucosa y midiendo la glucemia en ayunas, a la hora, a las 2 horas y a las 3 horas de la ingesta de glucosa. En este caso, si hay dos o más valores positivos se considerará a la paciente Diabética Gestacional. Aprovechando la extracción de sangre del test de O´Sullivan, repetimos un hemograma, bioquímica general, análisis de orina, test de Coombs si procede y Toxoplasmosis cuando es negativa.

En el tercer trimestre, aquellas pacientes con Rh negativo deben ponerse la inmunoprofilaxis del Rh (“vacuna”) en la semana 28, si no se la han puesto previamente.
Nosotros, en la semana 32 repetimos el test de O´Sullivan a las pacientes que les dio negativo en la semana 24, así como una nueva analítica de sangre general. El motivo por el que repetimos la “prueba del azúcar” es que algunas mujeres se hacen diabéticas al final del embarazo.
En la semana 35 tomamos las muestras del exudado vaginal y rectal, para descartar la presencia de alguna infección en el canal del parto, fundamentalmente el Streptococo Agalactiae que es el germen más frecuente en los recién nacidos con sepsis neonatal. Si se detecta S. agalactiae deberemos poner un antibiótico en el momento del parto.
En la semana 36-37 pedimos el estudio preanestésico (analítica y electrocardiograma) y tenéis una consulta con un anestesista, que valorará si existe alguna contraindicación a priori para la anestesia epidural.
A partir de la semana 37 comenzamos con las monitorizaciones o Registro Cardiotocográfico. Nos informan del estado de “reactividad o bienestar fetal” y de la presencia, o no, de contracciones. Se hacen semanalmente y al final cada dos o tres días hasta el parto.